En una cocina profesional, la mise en place —literalmente “puesto en su lugar”— no es solo una técnica: es la ley. Sin ella, el servicio sería un caos. Y aunque en casa no tengamos 40 comandas al mismo tiempo, aplicar este método cambia radicalmente la forma de cocinar: más orden, más rapidez y menos estrés.
Aquí te explico cómo hacerlo paso a paso, adaptado al hogar pero con el rigor de un chef.
1. Planifica antes de encender el fuego
En un restaurante, la mise en place empieza leyendo el menú y pensando en el flujo de trabajo. En casa, esto significa:
Revisar la receta completa antes de empezar. Hacer una lista de ingredientes y utensilios. Pensar en qué puedes adelantar (lavar, cortar, marinar…).
💡 Tip de chef: si vas a cocinar varias recetas, organiza tareas comunes juntas (picar cebolla para todo, medir especias, preparar caldos).

2. Todo limpio, todo listo
Una cocina profesional siempre arranca limpia. En casa, despeja tu encimera y lava todo lo que vas a usar. Nada mata más el ritmo que buscar un cuchillo entre platos sucios.

3. Prepara y porciona ingredientes
Pela, corta, pesa y mide todo antes de empezar a cocinar. Usa pequeños cuencos, botes o recipientes para separar cada ingrediente.
Verduras ya lavadas y cortadas. Carnes limpias y troceadas. Especias y condimentos en sus medidas exactas.
💡 Tip visual: colócalos en el orden en que los vas a usar, de izquierda a derecha.

4. Ten las herramientas a mano
En un servicio de restaurante, el cuchillo nunca está lejos. En casa, coloca los utensilios clave cerca de tu área de trabajo: cuchillos, tablas, espátulas, pinzas… y siempre afilados y limpios.

5. Mantén un “área sucia” controlada
En cocinas reales, hay un espacio para los utensilios usados que no molesta al trabajo. En casa, pon un bol o bandeja para ir dejando cáscaras, restos y herramientas sucias, y evita que se mezclen con lo limpio.
6. Ajusta sobre la marcha
La mise en place no es estática. Si algo se termina, reponlo antes de que lo necesites otra vez. En casa, esto significa tener la sal a mano, agua caliente lista, o un cuchillo de repuesto si uno se ensucia demasiado.
7. Termina como empezaste: limpio
En cocina profesional, al final de cada servicio se limpia todo para empezar fresco al día siguiente. En casa, lava y guarda cada cosa antes de sentarte a comer. Te lo agradecerás después.

Por qué merece la pena
Organizar tu mise en place en casa no solo te hará cocinar más rápido y mejor. También te permitirá disfrutar más del proceso, improvisar con confianza y, sobre todo, evitar el estrés. Cocinar dejará de ser una carrera contra el reloj y se convertirá en lo que siempre debería ser: un momento para saborear.

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